viernes, septiembre 18, 2015

García en NYC

tu grácil mirada 
penetrante desorbitada lacerante
posándose en una infinidad de ventanas
liviandad estremecida de tus pies
se posan en las veredas 
la vanidad de tus labios
en la intensidad misteriosa de la 55
exhalando tu rocanrol entre los yellow cabs
petrificada de angustia la gran manzana
ante tu tormentosa belleza 
inagotable desfile de escaparates
donde se amontonan maniquíes
para poder apenas retener
entre sus manos de azucar
al menos una pequeña particula
de tu puntiaguda demencia
de la apasionada sospecha
que te abarca
la inquietud de esas pupilas
descarriadas dejando huellas de humo 
en Times Square
redoble de tambores mutilados
embrujados tus alaridos acaparan
 en la noche Amsterdanesa 
y entristecen a cada cebra,
 cada una de las millones de esquinas
palidecen con tu palidez 
y manhattan herida
 copulará con la bruma de la madrugada
en tu ausencia

Helado de luz lunar

En la eternidad flotan las palabras
los brillos que afilaron la nostalgia
han cortado la respiración 
se detuvo la hemorragia un instante
helado de luz lunar desborda la copa de la noche

Somos los otros
equidistantes de todas las posibilidades
hurgando entre el jadeo de otros tiempos
en busca de un pedacito de pimienta

Se han acallado los ladridos
y ya la constelación de pupilas
distiende su enigmático perímetro
para dejar entrar el reflejo de este rostro
ensombrecido por la pena de ser
apasionado por perdurar por otro instante

Hoy vi una gran flor hecha de varias partituras
la moderada bravura del rio de la plata
un 402 que pasó un poco más tarde de lo que debía
y la sombra de una guillotina que reverdecía 
en los brotes de la primavera

lunes, septiembre 07, 2015

Sex Tiembre

Erosión accidental de las aristas de la mente
multitud de sombras al acecho tras cada huella
aroma de terror entre los lánguidos pinos de la noche
yo que viajo para no encontrar
y el mundo que gira
abrasivo, abusador, indómito. 

La noche absurda desbordando presentimientos
perímetro sagrado donde reina la ausencia 
y los acertijos cada vez más helados
se hunden metro a metro en la profundidad del ser..

Todos los ojos con sus respectivas miradas
atravesando el pulso errante de mi sangre
dejaré mi firma en la vanidad de la bruma
y seré la niebla, informe, sórdida en su hondo lamento

Curiosidad mortal por los callejones donde mueren los gatos
ella lo perseguía con un arma cargada de soledades
y lo invitó a perderse para siempre en los rincones del olvido
con un sonajero de sombra apretado al rededor de su cuello

domingo, agosto 23, 2015

Y a mi me da por no querer recordarte

Sensación de irrealidad
 condensada en las ventanas
bostezo en la tarde agostina
 que es capaz de devorar el pensamiento
canta el viento con letárgica prestancia
 y el tiempo se derrama 
cayendo, resbalando
 deslizándose sobre la mesa del reloj
y a mi me da por pensar
 que la luz es indisoluble
mientras fumo, mientras tiemblo, 
mientras estiro las fibras de mi sangre
para encontrar un libro que nunca leeré
 que desconoceré sin culpa

También anduvo la muerte 
segando doradas espigas ya maduras
y el mundo es ahora un poquito más pequeño, más agrio
y se entretiene soplando los pálidos pétalos
 a través de conversaciones sin palabras
que permanecerán intactas más lejos que el pasado
 engarzadas para siempre 
en minúsculas partículas de la memoria
y a mi me da por extrañar, 
pero estrangulo a las golondrinas de aquellos besos
mientras espero, mientras desespero
 mientras sonrío de tristeza
y me abalanzo hacia la eternidad sin formas del olvido
deseando despertar de una vez por todas
 para poder dormir...

Ayer canté 
hoy medito
mañana no lamentaré
lo que ayer ensoñé
lo que hoy repito
lo que mañana asumiré...

martes, agosto 04, 2015

Lámpara de aceite en la arena

Olor de la noche
helada, urbanidad, cenizas
puente sobre el pensamiento
para llegar al manto azul profundo
donde nadan los peces estelares
inmensos planetas de fuego
que hacen posible la sombra

hay un silencio a las 0:28
que es similar al de tus labios 
lejanos en la vastedad de la memoria
lascas de espejos cortando el tiempo
y la distancia, que a veces se encoje 
se parece a la mirada de un gato

ya no hay en el horizonte
parcela para la luna ebria
materia casi vacía
la esperada quietud del invierno
se condensa sobre la ventana
y es como si no hay salida

hocico de cocodrilo
latitud de quebradura infinita
espacio para la integración
de las incontables poblaciones
que habitan en nuestra alma
arrojaran su canto hacia el espacio vacío
olor de la noche

domingo, agosto 02, 2015

Memoria de la Maggie

Desintegración de la esfera
ámbito silencioso de polvo
arañas que consumen la luz
y partículas de sueño
vagando libremente por el aire
ligeramente entibiado
por la vanidad de la luna
calle adoquinada sin retorno
altares de conservación mística
río de mansedumbre en la retina
y placer de montaña desconocida
playas al amanecer de la miseria
perversidad dislocada entre la sombra
vasta brevedad de aquel instante
hoy ya perdido para siempre
donde el tiempo no era el tiempo
sino una cloaca cristalina
donde creció el musgo cremoso
de una verdad diluida en la neblina
corte transversal de la arteria coronaria
donde salen arco iris de aceite
y poemas en la noche de la palabra
proa de otra vida, banco de leyenda
panadería en la que flota mi ausencia
plasticidad en el cuerpo de mi perra
que corre desde el portón a recibirme
salta y lame mi mano, acaricio su cabeza
hasta que de pronto vuelvo en mí
y es invierno
y no quedan más que memorias
vacías cajoneras donde nació 
esta herida. 

lunes, julio 27, 2015

Y nada más

El tibio aliento del viento del norte
avidez desquebrajada de encantos
conmutación del espíritu a la tarde
embriaguez de polizón en hora curva
zona de desembarco para palomas sin nombre
angustia de cenizas tras la savia antigua
aceleración de la locura en cascada interminable
filo de la esperanza, densidad de musgo
sensación de ausencia en gravedad cero
momento despojado de todo sentido
túnel en el tiempo descascarado por radiaciones verbales
flores rotas a la vera de un jardín sin forma
y una postal desde el más absurdo silencio
llegaré a la última curva
 con la voracidad de un esqueleto consciente,
 la sangre de una gaviota mugrienta
el sordo estertor de un hachazo al amanecer
y de vuelta al juego, nada más.