Te amé estúpidamente
Con vehemencia
Con incoherencia
Con la furia injustificada
De un corazón dañado.
Te amé perdidamente
Sin cuidado
Mal.
Te escribí mis peores versos
Los más largos
Y quizás los menos reales
Pero te amé
Y morí.
y El Fiancheto Podcast
Te amé estúpidamente
Con vehemencia
Con incoherencia
Con la furia injustificada
De un corazón dañado.
Te amé perdidamente
Sin cuidado
Mal.
Te escribí mis peores versos
Los más largos
Y quizás los menos reales
Pero te amé
Y morí.
La luz de tu grito
Llega al encuentro de la música.
Una ola de sangre viva
Qué avergüenza al hombre
Del monóculo.
Hace estallar las heridas
En flores innumerables
Furia y belleza de la humanidad
Sin máscaras.
Una ventana en ciudad vieja
Donde el mismo aire
Se cree diferente.
Esa ilusión de cambio,
Cándido cuentito
De hombres y mujeres
Crece como enredaderas
En el estático espiral del tiempo.
En las raíces del viento
Escribí una canción.
Alguien en la soledad de su cuarto
Como al pasar
Tocó mi mano
Y la tinta se hizo flor
Y nadie jamás se enteró.
Capaz que eso es suficiente
Para los dos.
El tiempo dió toda la vuelta.
Me asaltó tras ésta esquina
El aire de la década anterior,
Con la angustia de sus duelos
Superpuestos
Sembró hebras de oro blanco
En el medio de mi barba.
El súcubo de su ausencia
Una vez más
Me hizo el amor en un sueño
Encadenado a la lluvia
El corazón liviano
Florece entre miedos.
La despedida continua
De un amor itinerante
Baila con los pétalos al viento
Y llora de felicidad.
Un temblor de vidrio
En la calle secreta.
Dos agujas que se persiguen
Absurdamente
Y aquellos ojos marrones
Son dos heridas
En la carne trémula del río.
Voy a terminar
antes de salir
De ciudad vieja.