jueves, abril 20, 2017

Una vez en mi piel

Silencio de catedral
y muertes sin espejo
milagro de luz sin final
fugaz recortar de sombras
en la descolorida intriga
que nos dejamos

Queda un abrazo a medio partir
por los rayos de la madrugada

Me voy repitiendo...
agotado de mágicas palabras
tras pedestales de ausencia
y encantos que no me pertenecen

El perfume en su hora de vela
se volverá tardío
perderá su vigencia
y su causa de demencia
entre barajas de polvo
y ventanas deshechas 
por horas que no son rectas
y amaneceres sintéticos

La calle aquella
hoy sumida de otoñales meditaciones
se vuelve un arroyo ciego
una miserable sombra 
en lugar de nacer al mar
esa calle se ahoga en paredes
y yo en los flujos de mi letra
también necesito aire
para mis ojos como flechas

Crucé las barreras de mi aislamiento
me volví gas en inertes esperas de nadie
subí por cornisas últimas
y grite con toda la piel 
frente a columnas de mármol putrefacto

nada pasaba...

invoqué toda la soledad
llené todos mis domos de humo
rocié de acetona
las alfombras huecas
y espanté, después del amanecer
a aquellas máscaras que solo portaban ojos
como reglas para mi vuelo errante

Se escucha a la multitud
perdida en su afanosa desidia
abominar a un hombre sombrío
linchar con sangre en las voces
una sombra humana que mira al oeste

Aquel fue el más sangriento febrero
Aquella, la más tétrica de las noches
sin luna donde refugiarse
hasta los cangrejos comían vidrio molido
...solo láminas de sangre verde
en playas donde nunca hubo sol.

Mosaico profano de baldosas
vomitiva composición de flores podridas
pasa volando una forma contra el cielo
las madres insomnes, levantan la cabeza
para no ver la punta de la helada
desgarrar las pieles y los huesos
del que impaciente se atreve
a enfrentar el tiempo de la noche

La cama. los sillones, los balcones
todos torcidos por penas sin nombre
los cardumenes de polvo
en errática danza
se curvan sin respuestas
por el aire de su cuarto

y en el mío, una repetición
el recuento doloroso
de la multiplicación de las rosas

Sube la niña auto degollada
a cantar canciones del vino
en las estanterías de su casa
habla en la soledad de su rutina
con los ecos silenciosos
que son solo sus propias pisadas
sonando como ajenas en el baño. 

Su tiempo por mis entrañas
se induce ahora
en estadios de remisión
y yo aprovecho y sueño 
con sanar de su ternura
rezo a los taxis vacíos
y las entidades marinas
para que el viento cicatrice pronto
la masacre de amor
que hubo una vez en mi piel 

miércoles, abril 19, 2017

Aquella época devorada por vegetaciones

Claridad, lejana distante separada
línea de mestizaje desgarrado
porque la ciudad vieja
como caparazones de tortuga
se agazapa en medio de las calles
y la bahía con sus dragones metálicos
funde de aspiración la lentitud del tiempo

Vacío de canciones de amor
en una repetición tediosa
mis entrañas dolientes
mis pensamientos ultrajados
mi corazón que triunfa en medio de la tempestad
mi corazón tormenta que muere en medio de la vida
mi sangre oleaje impuro
entre vientos de alquitrán 
que aturden a las estatuas. 

Mis cansados relojes
decoran el fuego violeta
y sus ojos
más lejos que los míos
renunciados al carnaval
beben su propia ausencia
por calles y bares
que jamás se cruzan con los míos

Ramas desnudas
en vientos temblorosos
han dejado huellas de arsénico
en la ingravidez sin palabras
murmullo decorado con latidos
pulsos vacíos parecen inconducentes
y este afán de vomitar
toda su ternura
porque tras mis párpados
habita indeleble
el fulgor de sus pupilas
un dolor indecible
que se vuelve mariposas de ceniza
en las vísperas de otro mayo frío
sin ella.

Ventanas en colección maratónica
la noche hecha con perros sueltos
alaridos subterráneos que pululan
tras telones de piel
y lágrimas añejadas en pestañas

Soy experto de soledades
soy domador de búhos 
en noches de cristal definitivo
paseo con una herida
desde la garganta hasta la ingle
por donde la corona de mi esternón
reulce como una joya de nadie
vaciada de magias.

Cada tanto hago buches con mi veneno
escupo el cielo decorado de perlas
me cubro los oídos ante los tambores
huyo entre grietas del brillo de una serpentina
me voy sangrante frente a la alegría del vino
y soy insonoro mural de bestias
en decadentes espejos que a nadie acechan.

Miro entonces con asombro
la yema de mis dedos profanados
y encuentro multitudes de lunas menguantes
que albergan blanca malicia de fósforo
el ventanal y su muchedumbre
el arrabal y su melancólica agresividad
me desenvuelven o me atrapan
en brisas peligrosas.

Hay un automóvil
hecho con cosas que nunca sucedieron
avanza entre fantasmas
a toda velocidad
en charcos de espíritu 
y sogas de ahorcados
Se detiene en una esquina de nadie
alguien sube
alguien que a su vez es nadie
sube con el cuerpo desnudo
e intenta perderse tras abanicos de humo.

Calla entonces lo que atrapan mis ojos
el cerro a lo lejos parece desvincularse
y un cielo de plomo y hollín 
escupe azucenas delirantes
para realezas de cadáveres
y sombras ralentizadas 
que finalmente tampoco son nada
ni nadie

Se queda todo como está
mientas el universo
es ferozmente devorado por sí mismo
un rumor eléctrico llena la madrugada
de un vacío por momentos insoportable







sábado, abril 15, 2017

Verdana triste

La cáscara
la mentira
la apariencia
todo enchumbado de histeria
de minúscula irritabilidad 

Llueve en el sábado
y a mí no me sorprende
porque la arborescencia
-negra verdoza ocre-
en la soledad de la madrugada
es predecible a estas alturas

Todo en el silencio
todo liso en la sangre
y habita dentro de mí
una estruendosa carencia
un rugido simiesco
que acallo con funesta serenidad

A su vez ligereza
al tiempo de una pesadez inenarrable
acalambra el alumbrado
de la plaza independencia

y resta seguir
irse....
entonar la más intensa
de las estrofas 
de esta inagotable retirada

y la bajada. 


jueves, abril 13, 2017

Tarde de nadie

Adivino el final
largo tramo 
murmullos
mi integridad
esta soledad apenas vencida
por canciones

Todo es silencio
salvo las letras de su nombre
que todavía me apuñalan
en la tarde

El ocaso, roído por las ratas
la mañana invisible

Ruta que va sin regreso
interrogantes vacías
que a nadie interesan

viernes, abril 07, 2017

Viernes con jugada

Ahora soy yo el que no sabe lo que quiere
la noche ventosa
salir a buscarla
o no morir de nostalgia
por las cosas que deberían de pasar

Ella me pidió que no le escribiese
y eso hago
le escribo a mis propios fantasmas
poemas vacíos 
pero no a ella
uso la segunda del singular
para mi mismo
y para las estrellas vanidosas
que me miran y saben

voy a emborracharme

pero no para anestesiar
sino para celebrar
la angustia y la soledad
que me queda en el tintero
esa capa aceitosa 
esta resaca de rey
que en el viernes aguarda
un minuto casi eterno

me repito y me lavo los pensamientos

me hundo en la convicción ficcionada
de no buscarla ya nunca más
porque creo que ella no me lee
aunque es tan vacía de certeza esta sospecha
que deja en la vereda
serenidad de muerto
y ansiedad de árbol

en la realidad

estúpida invención para cobardes
me veo saliendo adelante
sumido en una calma de condenado
a fuerza de auto hipnosis
me veo solo sin ella
y siento dolor en los huesos
mi pecho se estruja
y mi estómago da vueltas

pero acá quedarán mis palabras

prisioneras sin vigía
en la lentitud de estos meses
que no terminan de pasar

me cuesta creerlo

no me resigno a dar la despedida
concha de mi madre, no me resigno
a hacerme la idea
pero acá estoy
esribiendome
para no salir corriendo
por la vereda de su barrio
a aterrizar en la verdad de su miedo
y darme de trompa
contra la cíclica fascinación
de nuestras pieles aunadas

entiendo hoy más que nunca

el significado de la palabra dicotomía
y mi sangre es luna
caudal de interrogaciones
y deseo como lava ardiente

tendrá que ser suficiente

la sangría de esta noche no planeada
tendrá que ser suficiente
la realidad que transitamos

pero no me termino de convencer

no acabo de creer que no la quiero
aunque me hablo y me escribo
y me declamo y me sereno
en medio de una ingravidez terrorifica
que acaso me saque a flote
en el mar de su ausencia

Y tuve que mandarle un correo

donde de nuevo soy abogado 
y no quiero
la quiero
no la quiero
no la tengo
pero está ahí
estoy acá
no somos
soy
es
fuimos

dicotomía del orto

14:15

planchazo
licuar cerebros
en fuga sin pistas
y callar amapolas 
para atravesar los días

un raspón
un leve corte en el ojo
y seguir camino
a las patadas con nadie 
silencio sepulcral 
y arrullo
para los arboles dormidos

otra vez en la siesta 
repetí: "no la quiero"
pero dudo que sea cierto 

martes, abril 04, 2017

Soltado

Tinglado absurdo
fuera de fronteras
eliminación y reacción
una playa sin banderas

Corre en la mañana
un perfume de sombras
y las palomas
en su suciedad milenaria
abren las alas 
tiritando de indiferencia
por las plazas de la aduana

Se han apagado las últimas estrellas
el corazón canta permanencia.

Todos los invitados faltaron
solo hubo vino para una sola sangre
que por los balcones
asistió ausente
a los bautismos de la noche

Luna
cárcel de libres fogatas color perla
augurio de amansar callado
verdades remotas.

Quedan en mi palma
los restos del alba
las voces y los rugidos
pero yo me fui hace rato

Me fui por cornisas de azufre
hacia el poniente
y menos.

Jugar acaso con el plástico de esta poesía
será tal vez el único consuelo
para tanta anestesia
la jauría de estrellas asesinas
con su ramo de azahares 
son meros bálsamos de propóleos
para las más quemadas razones

Giran, giran y vomitan
los pensamientos de mis manos
las violetas en la brisa otoñal
juegan a despedidas 
que no terminan nunca

Un ómnibus la lleva
y yo no la puedo ver
no quiero 
...pero me repito
me vuelvo a dibujar
y a encontrar 
en la esquina de mi deseo
con la ardiente sospecha
y más acá
con la triste verdad

No hay deidad en el cielo
que abogue por esta causa
solo el mar, viejo, solitario
solo el cerro, distante, distraído.

Viajan en mis suspiros
diminutos vagones de caricias
que dan contra la escollera
en valses que nadie baila

Campean en mi piel
batallones delirados
que una vez lucharon
contra hidras y medusas
que acechaban la madrugada
pero que ahora, cerca del mediodía
y fascinados por la nada
se acuartelan 
en evasiones
y poemas para nadie.