miércoles 24 de junio de 2009

Forma de Concentración y últimos 7 días

Los caracoles van ganándole el rostro a la helada nocturna,
las gotas inmaculadas de un rocío tardío llenan las caras,
las hojas sedadas de las plantas y las últimas ventanas prendidas.

En mi alma bailan los mágicos duendes de un naipe inesperado,
velo en su nombre, pienso en ella, me rasco la cabeza... siento cosas.

Ensimismado en su tormenta de latidos que viajan hacia aquí
vivo con su nombre en la boca, a punto de enloquecer del corazón
me arrano las flores doradas del pecho y una a una...
comienzo a ofrendárselas.

En el cielo oscuro germinan estrellas desconsoladas
condenadas a una fría eternidad de soledad cósmica.

Sin embargo yo, nosotros, con nuestra ínfima chispa de vida
podremos brillar para siempre...


Read More...


martes 16 de junio de 2009

Tus Alas

Estoy volando en tus alas, nena
estoy viendo una película vieja,
los días dan vuelta carnero
y la noche inmensa despierta plateada

Relojes vacíos caen desde el cielo
te escucho decir que hay algo mejor
yo te creo, te creo y canto con vos
escucho tu voz, vuelvo a nacer del deseo.

Estoy nadando en tu agua, nena
le temo a la prisión verdadera...
la noche se vuelve irreal
y creo que no hay nada afuera.

El humo se pierde en el aire
tu voz es mi voz, ya lo sé, ya lo ví.
Descalzo recorro tu boca
y vuelvo a nacer del deseo.

Relojes vacíos caen desde el cielo
dos números no dicen nada, nena
yo te creo y lo sabes muy bien, amor
nada ha cambiado en el aire.

Y tengo ganas, de empezar con vos
y tengo ganas, de abrazar al sol
mientras muerdo el hielo

y saco mi última ficha.


Read More...


sábado 13 de junio de 2009

Raspado

Read More...


viernes 12 de junio de 2009

Noche Helada

El tiempo se detiene a cada rato
la escarcha de la noche se vuelve como eterna,
cada tanto miro mi reloj...
y no lo puedo creer.

Mi voz se me escapa en largas lamentaciones...
pero busco en mis libros alguna señal de alegría
y encuentro su cara, llena de flores, limpia
y acercándose.

Cada tanto oigo balazos
quebrar los finos hilos de la noche,
mis manos tienen tanto frío...
que uso un gorro,
tengo barba
y medias grises...

Mi corazón está lleno de palomas
de palmeras, de pingüinos, de robles
de pinos y ciruelos...
tengo toda una selva en laberinto
para tus brazos...
casi llegás...


Read More...


jueves 11 de junio de 2009

Junio

Me veo al espejo y pienso
que no pienso, que no veo
oigo a tus llaves
sonar en la honda penumbra,
cantar en tu mar de sombras

me ahogo en la almohada
buscando la forma de verte
y salir.. y salir y salir

Corro buscando esa llave
para escapar por tu ventana
y salir de una vez
y encontrar...

Siento al vacío entero
que llega a mi alrededor
y veo las calles vacías
corriendo como un roedor

Voy desprendiendo pieles
sin ocultar mi triste sudor,
sin estar, ni poder ni lugar

Miro la luna y sueño
que ya casi no sueño más
y veo el ojo del tiempo
huyendo del predador siniestro
huyendo del predador siniestro
huyendo del predador siniestro...

Read More...


martes 9 de junio de 2009

Poema nuevo de Junio

Cada tanto vuelve el invierno
me encuentra sentado, tecleando
recordando el invierno pasado
y pensando en el futuro.

Voy pidiéndome cuentas
de cada uno de mis respiros,
encendiendo mis ojos
para verla venir volando.

Por el suelo quedan pelusas
del verano abierto de brazos,
un ramo de amaneceres
y botellas de plástico retorcidas.

Ahora sigo contando minutos
ordenándolos en fila
sobre la repisa de mi pecho.

Seguirán viniendo olas,
pensaré en tu voz en mi oído
y cantaré bajito por las esquinas
esperándote despierto.

Read More...


viernes 29 de mayo de 2009

Como todos los días, llega un momento en la noche que el deseo y la ansiedad me arrinconan en la incertidumbre de las horas que nos faltan. Por momentos siento que estoy desbordado de tan intensas emociones, felizmente colmado de sensaciones renacidas, vueltas a salir a la luz desde un oscuro y solitario confinamiento donde nada germinaba más que una creciente desolación y una indecisión o reproche perpetuo. Miraba yo las negras nubes cubrir el cielo, herir su inmensidad con una vaga pero pujante sensación de claustro, de pesadumbre, de estancamiento, miraba las negras nubes como garras que cortaban el tiempo de mi nefasto desvelo, miraba el infinito cercenado por una tormenta profunda e inagotable. De pronto un día, en uno de esos sencillos pero infinitamente complejos bucles del destino, el cielo se abrió por un instante. Fue entonces que entre la soledad ilimitada del negro silencio, pude ver flotando en la inmensidad del universo, una estrella desconocida y lejana que brillaba con desconsolada hermosura, lejana, helada y ardiente en un laberinto de lechosas telas de araña, brillaba abierta de brazos, con los brazos cruzados, con la mirada perdida y la frente en alto brillaba la estrella que vi aquella noche de marzo en la que sin darme cuenta cabal de mis actos, me lancé sobre ese centímetro cúbico de suerte que ardía a los gritos, en silencio, en la noche florecida y madura de marzo. Y esa estrella eras vos, Rosario, con tus alas doradas abanicando la noche verdadera de lo que parecía imposible e inverosímil para mí. Eras vos (yo no sabía) la que me esperaba como un amanecer recién lavado, hacia el final de mi dolorosa noche de un par de años. Eras vos también esa rosa como de seda, que nació en mi futuro silenciosa e imprevistamente, como todas esas cosas que nos cambian la vida, llegaste de pronto y cortaste todos mis rebuscados caminos para tomar por asalto y sin permiso esa corona vacía que dormía, casi envenenada o maldita, en el deteriorado y silencioso altar de mi (hasta ahora) descolorido corazón. Te abriste paso por la selva tropical y salvaje de mi alma, tronchando sin pausas las enredaderas podridas, las zarzas venenosas, las plantas carnívoras y las lianas inmundas y pestilentes que yo mismo planté para esconderme para siempre de la vergüenza que sufría por no haber podido remontar el cielo de un amor que dejé morir injustificadamente. Te abriste paso con el poderoso machete de tus increíbles palabras, de tus hermosas emociones, de tus nobles propósitos y tu maravillosa ideología de amor por la vida y por el mundo. Es por eso que ahora, en medio de la noche congelada del más tierno invierno, me vuelve a arrinconar el imperioso deseo de consumar tu fuego sagrado, la ansiedad irremediable de poner a prueba éste ardor que me da vueltas, éste rugido de montaña de mis huesos, éste descaderarme de amor por todas tus formas, tus historias, tus voces, por todos los tonos de tus latidos, por cada una de las respiraciones que emite el armonioso centro de esa estrella hermosa, que por simple causalidad o compleja causalidad, brilló en el momento justo en que pude ver el cielo nocturno... en medio de una negra y profunda tormenta, en una noche verde de marzo. Me has traído el amanecer, Venus, and "I feel that ice is slowly melting" at last, amor.

Read More...


 
BlogalaxiaAdd to Technorati Favorites