viernes, mayo 19, 2017

Sin Vos

Mierda de vacio este sillon
Mirar Los mismos peces
La misma ciudad
Y yo sin Vos

Pasan Los meses
Y aun asi
Los relojes quietos
En botellas
Y las azoteas oscuras
Y yo Llamandote

Como siempre

Mierda de vacio este sillon
Mierda de tu ausencia
Esta Luna erratica
Este Mal de amor

Y otro poema
Absurdo
Para nadie
Para Vos
Aunque no lo quieras

No soy
En este envase
Mas que un cumulo
DE suplicas silenciosas
Y palabras que te buscan

Amor 

domingo, mayo 07, 2017

El otro resto

Hay. Hay. Hay.
Hay en el viento suave de la aduana
Un lugar íntimo y punzante
Donde digo cosas que callo
Y la vereda me responde 
Con susurro a motor
Y caras sin nombre
Que pasan en silencio.

Hay olores de agua
De sudor, de grasa 
De papel mojado
Y Luna creciente.
Horas de cartón
Ilusiones vacías 
De encontrarla
Por mis brazos 
Y beber de su boca
La afirmación última.

Pero lo que hay es esta brisa
Esta esquina donde la historia 
Ha de Replegarse junto con la tarde
Y donde los besos
Ya son Borrones
O pájaros 
O luces en el puerto.

sábado, abril 29, 2017

fugaz de la matriz

Parece que hay una cárcel
Acá en la matriz
Donde veo rostros
Repetidos en el tiempo
Y tu hermano esta parado frente mio
Iría a pedirle que te diga
que te amo
Pero tengo miedo

Bajo el amarillo y el celeste
Bajo en blanco y el gris
Su cara es parecida a la tuya
Y me duele tanto, amor.



miércoles, abril 26, 2017

grito de invierno

Dobla un rayo de luz
Dobla aplastando con ternura
Las aristas afiladas
La soledad del viento a mediodía
Y cada uno de mis versos
Son enredaderas subterráneas
Que avanzan hacia el silencio
Me queda chico este cuerpo 
Otra vez

Es solo asomarse a la ventana
Y el eco irremediable de su voz
Se vuelve ausencia de gaviotas
Por las cornisas y por las plazas 
Hasta quién sabe cuándo.

La busco en mis sueños
Entre globos multicolores
Y olas gigantescas 
Por las cabañas últimas
De una imaginación impropia
Por los tejados de añil
Que la tarde unta lánguidamente
Con realidades y sombras 
De un tiempo ignoto.

Fragilidad
Mi voz posada sobre el invierno
Como un insecto demasiado tenue
Para dejarse ver en su totalidad

Bajo una luna invisible.
Y una palma de fuego
Apuntando hacia delante 

martes, abril 25, 2017

salir

Tal vez voy a salir a la calle. Tal vez la calle entre en mi en cuanto yo salga y por mis venas lúgubres entrará la calle y el gris se hará plomo y la inmensidad se hará vereda y yo entraré en la calle cuando ella salga a mi encuentro, como una amante vehemente pero demasiado recatada para amarme completamente. En un secreto mistico, una frecuencia última y acaso dulcemente dolorosa me cubrirá a medias, dejando al aire humedo, la porción mas vulnerable de mi espíritu. Me abofetea entonces la fibra afilada de una realidad inadmisible, castiga a la parte expuesta, sometiéndola a contradicciones flagrantes que me entreveran con juncos, con pelusas, con luces oscuras y diablos remotos que se arriman peligrosamente a mi oído a susurrarme abismos aberrantes. Afortunadamente resta de mi ser la otra parte, la crédula, la mas intima y acaso mas lejana porción de mi ser total, en esas cavernas, en esas praderas remotas todavía hay caminos que pueden ser recorridos sin tener que necesariamente asistir a la descomposición, ni desangrarse de lágrimas y bilis. Queda, bajo el refugio oprobioso del mar de muertes, una instancia de redención desclasificada. Un batalla de fuerzas ocultas se disputará mi luz y mi carne... Cuando salga a la a la calle.

domingo, abril 23, 2017

Loca del Orto

Tarde entre trazos perdidos
irrecuperable luz vespertina
por las veredas ahora largas
lenguas grises de tormenta
y del invierno que se asoma.

Todos los balcones lo saben
el aire asustadizo de las últimas estrellas
acaparó el silencio de la calle


La muerte es una acordeonista
con manos muy grandes
que toca por limosnas
En la Feria de Tristán Narvaja

Mientras transito
el cielo se parte
un crujido como de árbol
ensombrece las miradas
y las ojos ya perdidos
naufragan por horizontes de vidrio

Allá las viejas lunas
distantes y pérfidas
almas de marineros
flotando fuera de alcance


El silbido purulento de la ciudad
me ha embrutecido mientras la extraño
;Mi soledad me persigue a toda hora
quisiera que esta luz de tenue Abril
fuese otra vez la claridad de su esencia
otra vez los ojos incandescentes
rasgando el mantón de niebla que nos separa

Yo fui un leñador en la profundidad
que aporreaba los árboles
hasta hacer temblar las raíces de la tierra
Ella fue azafata mística
de los vuelos descotorrados
que asesinaron alguna vez la noche
y otras dieron vida
y vino y hasta palabras de amor. 

jueves, abril 20, 2017

Una vez en mi piel

Silencio de catedral
y muertes sin espejo
milagro de luz sin final
fugaz recortar de sombras
en la descolorida intriga
que nos dejamos

Queda un abrazo a medio partir
por los rayos de la madrugada

Me voy repitiendo...
agotado de mágicas palabras
tras pedestales de ausencia
y encantos que no me pertenecen

El perfume en su hora de vela
se volverá tardío
perderá su vigencia
y su causa de demencia
entre barajas de polvo
y ventanas deshechas 
por horas que no son rectas
y amaneceres sintéticos

La calle aquella
hoy sumida de otoñales meditaciones
se vuelve un arroyo ciego
una miserable sombra 
en lugar de nacer al mar
esa calle se ahoga en paredes
y yo en los flujos de mi letra
también necesito aire
para mis ojos como flechas

Crucé las barreras de mi aislamiento
me volví gas en inertes esperas de nadie
subí por cornisas últimas
y grite con toda la piel 
frente a columnas de mármol putrefacto

nada pasaba...

invoqué toda la soledad
llené todos mis domos de humo
rocié de acetona
las alfombras huecas
y espanté, después del amanecer
a aquellas máscaras que solo portaban ojos
como reglas para mi vuelo errante

Se escucha a la multitud
perdida en su afanosa desidia
abominar a un hombre sombrío
linchar con sangre en las voces
una sombra humana que mira al oeste

Aquel fue el más sangriento febrero
Aquella, la más tétrica de las noches
sin luna donde refugiarse
hasta los cangrejos comían vidrio molido
...solo láminas de sangre verde
en playas donde nunca hubo sol.

Mosaico profano de baldosas
vomitiva composición de flores podridas
pasa volando una forma contra el cielo
las madres insomnes, levantan la cabeza
para no ver la punta de la helada
desgarrar las pieles y los huesos
del que impaciente se atreve
a enfrentar el tiempo de la noche

La cama. los sillones, los balcones
todos torcidos por penas sin nombre
los cardumenes de polvo
en errática danza
se curvan sin respuestas
por el aire de su cuarto

y en el mío, una repetición
el recuento doloroso
de la multiplicación de las rosas

Sube la niña auto degollada
a cantar canciones del vino
en las estanterías de su casa
habla en la soledad de su rutina
con los ecos silenciosos
que son solo sus propias pisadas
sonando como ajenas en el baño. 

Su tiempo por mis entrañas
se induce ahora
en estadios de remisión
y yo aprovecho y sueño 
con sanar de su ternura
rezo a los taxis vacíos
y las entidades marinas
para que el viento cicatrice pronto
la masacre de amor
que hubo una vez en mi piel