martes, diciembre 12, 2017

Mensaje privado

Noche galaxia
Se agitan las cocteleras
Y las banderas como de humo
Se desmantelan del corazón.
Los últimos parroquianos
Van aferrándose a la barra
Y la brisa fria es casi un puñal
Para mis sueños de amor.

Cierro las persianas
Tomo una wee heavy
Y después un gintonic
Y salgo cantando al amanecer
Mi voz espuria
Mi corazón de luz
Le cantan erizándose
Solo la luna me escucha.

Como en Las Palmas
Pienso en ella.

Montevideo va apareciendo
Tras los primeros brillos.
El alba inmensa
Aún no cristaliza
Y es una suerte
Porque me muero de amor.

Su silencio me ha horadado
El recuerdo de su voz
Es demasiado naranja
Y la lluvia metálica 
de mi recuerdo
Pierde su gracia
Bajo los contornos
Recién iluminados.

Hoy no celebro
O mejor dicho
Celebro su negación
En austero ritual de silencio
Sé que sus dos ojos
Pasarán por acá
Pero no voy a escribirle
Porque no somos.



martes, diciembre 05, 2017

Medio camino a casa

Agujero a contraluz del sol. Sumo. Capucha. La fragilidad artística de una guitarra ecualizada un poco aguda. Ese reto, esa afrenta desde donde el artista s para ante la inmensidad. Remangar. Sentirse un poquito ajeno a la mañana que con gris laxitud se derrama ahí afuera y ahí viene el solo, es Ricardo, que soltando las palanganas y las clases, se arroja ante los parroquianos de hoy y de mañana, claramente desde fines de la década del 80. Era necesario el flanger, era necesario raparse y cantar en inglés, era necesario el flanger también en el saxo, igual que ayer, para mí, era necesario morir con un grito a tus pies, pleno febrero, era lo único posible, entendes, amor? Como decía la muñeca: cada paso me trajo hasta mí. Y ahí está el sabor. Sabés que un buen trago lleva bitters, y nosotros, perdón que te lo diga, tenemos los mejores bitters del complejo. Tengo todo, todo CASI bajo control, pero "mejor no hablar de ciertas cosas". Aceptar vuelve a ser lo más difícil. Bueno.... Ya voy a aprender. Soy quién soy. Mierda, me costó pila escribir eso último.

Soy quien soy. Con todo la sombra y la escasa luz, pero potente, que eso significa.. Y algo aún más salado: la quiero. La quiero de una forma tan diferente que la mayor parte del tiempo, no entiendo un sorete...


Fah me cansé, de verdad. Le dejo un beso, el más real y caótico de todos mis besos y le digo, con lo último que me queda: estoy acá. Esperando ese abrazo. Nada más. 

lunes, diciembre 04, 2017

Lunes con cabello negro

De la nada me vino, como una brisa, la imagen de su pelo, su perfume, mientras planificaba las pocas horas libres que me quedan por delante, perdido en ecuaciones casi inútiles, me vino la imagen de sus bucles, su mechón peinado para un costado. Fue una puntada en el esternón, inmediata, demasiado honda, resistente a cualquier intento de racionalización, me cayó como una pluma desde el alto y fragante celeste.  No hay manera de pensar que esto no es amor. Dolido, jodido, áspero, demasiado real amor entre dos ángeles del infierno que confundidos y medio rotos, patalean en la ausencia secreta. Entonces tuve que seguir adelante, mis planes se volvieron vacíos, mis ojos dos pozos de agua temblorosa y mis manos una desesperación sin linites. Escucho la radio, pasan los minutos, siento irremediablemente que el encuentro está próximo...

domingo, diciembre 03, 2017

No estaba, pero siempre está

Las campanas suenan tres veces
El sueño me esquiva
Solo acude a mí el olor de su cuello
Que entre la madrugada
Se abre camino hacia mi cama

El silencio colma los rincones
Oigo el mar charlando con la luna
Quisiera drenar, desenfrenar
Deconstruir las murallas
Que con necedad nos levantamos
Sé que nuestro tiempo es hoy
Por eso quisiera decirle
No corras más. 

Una gaviota se robó
Mis ganas de dormir
Y su carta, hace poco
Me dejó encharcado
En el afán de darle un beso.

La busqué bajo las banderas
Amarillas, negras y naranjas
La busqué entre las calzas rojas
Y solo encontré la fascinación
Del amor de su batea
Que terminó de astillar el témpano
Que su silencio había dejado.

No estaba.
Pero siempre está.


Perseguidores

Los que perseguimos. Los que como lobos o halcones buscamos en la inmensidad de la sombra, la presa de nuestra necesidad. Somos los que nos apasionamos, perseguimos polvos de constelaciones inexactas para quedarnos, muchas veces, con las migas de nuestro arcoiris, cagadas por el cordón de la vereda. Somos los predadores de nuestro destino, escuálidos, con cicatrices de sarna, con los ojos llenos de heridas y las fauces siempre rabiosas, llenas de amor por la vida. Los que persiguen. Los que jamás huyen, porque son la huída en si misma, porque van escapando de la muerte que guardan todas las esquinas, van hacia el bocado más selecto de sus propias inflamaciones. Somos la cólera y la paz del Jaguar. Perseguimos. El mundo es poco más que un blando montón de formas a nuestra merced y sin embargo vive escapándonos, ilusión de horizonte en barrigas agujereadas para siempre. Nunca nos va a arrastrar la corriente, porque somos la corriente, la vida imposible que brilla en sus ondulaciones, toda la ferocidad del azar es nuestra única herramienta. Vamos, siempre vamos. Perseguimos. 

sábado, diciembre 02, 2017

Esa palabra rara

Murga matriz de mi esencia. Murga mi magia inagotable, puedo sentirte cuando al amanecer entono los versos de siempre. Cuando las calles vacías solo amplifican los armónicos de mi voz desahuciada, que te llama, que te recuerda, amor, que te perdona siempre. Sos tanto más que el pliegue eventual de un escenario, tanto más que una mano de base blanca en la cara y unos harapos y un sombrero. Sos mi voz y mi destino, mi gloria y mi miseria, mi sueño de niño y mi aventura de adulto. Murga sombra, murga reflejo, murga caótica y afiebrada, alma y cruz, batalla y paz, murga espejismo y realidad, murga ira, murga amor. Y vos. Vos. Victoria. Motor de los sueños de mi murga, tumba de mis gritos y mis chistes, causa y efecto de mis lágrimas de payaso trasnochado. Sos la verdad, mi mentira favorita. Voy siempre hacia vos cuando me pierdo. Parto de vos para encontrarme siempre, al sur del atardecer. 

viernes, diciembre 01, 2017

Plazas y canciones

Quién quema la madera
Quién hiela mi voz
Quién paraliza mis huesos
Quién sopla la luna
Y con tres palabras
Se esconde tras telones de silencio

Dónde voy
Dónde estás
En esta tarde rota
De imperfecta perfección

El sol afuera
Siempre
Yo adentro
Vos...

Voy a leer la novela de las estrellas
Voy a llorar de abatimiento
Cuando no queden grillos
Para alivianar la última brisa
De esta primavera caótica
Pensando en vos.