viernes, enero 30, 2009

Cronicas Desiertas # pst 5 El amanecer

-No se qué me pasa Kika
-Estás ebrio, qué te va a pasar?
-No, pero aparte digo, con vos, no se que me pasa.
Kika mostraba su interminable hilera de dientes blancos, redondeados y perfectos, a lo lejos asomaban los primeros rayos de luz. Xavier estaba bajo los efectos del alcohol y el ácido lisérgico y aún así no encontraba la manera de decirla a Kika lo que sentía, seguramente fuese porque él mismo no sabía muy bien qué era lo que sentía. Se encontraban apoyados contra el balcón finamente trabajado, en una de las terrazas amplias que había en la hermosa y rica casa donde amigos de Kika habían instalado un lujoso salón de fiestas, al que asistían periódicamente millonarios excéntricos de todos los puntos cardinales y pervertidos de clase alta de todas las índoles. Allí simulaban gran civilización y elegancia, pero el alcohol y los estupefacientes iban convirtiendo a la refinada fiesta en una increíble bacanal al estilo romano, el nombre del lugar ya de por si era bastante sugerente: El Infra. Ésta noche por tratarse de un día de semana, la fiesta en el Infra había sido relativamente tranquila. Xavier callaba y se mordía los labios y Kika se fumaba un cigarrillo sonriendo y mirando siempre a los ojos del joven.
-Sos un hijo de puta, guacho.
-Ja!, decime algo que no sepa. Vos te pensas que yo quiero esto de mi vida, no mi amor, estoy haciendo dinero, mucho de él, pero además estoy estoy pensando en algo alocado, en algo alocado donde apareces vos.
-¿Yo? Ah, mira... y cómo es eso bien, a ver contame.
-Por ahora no te puedo adelantar nada - ríe entre dientes, como si le costara creerse a si mismo- pero si todo me sale bien en quince días me van a acreditar una suma muy importante - ríe, sabe sí, que es realmente importante -
- Y vos te pensas que a mi me importa la plata nene? Dejame decirte que estas bien equivocado.
- Kika.
-¿Qué?
- Estás drogada.
La pareja suelta una risotada histérica y se mueven en su sitio, el amanecer aflora sobre el horizonte deforme de la ciudad somnolienta. Xavier la toma por la cintura y la acerca hacia si. Ella por un momento esclava de sus emociones siente seguridad al lado de él. El momento se prolonga casi eternamente. El sol a su vez parece cristalizarse en su sitio y demora su salida para no velar la oscuridad de aquellos dos corazones que se encontraban cada tanto para aunar sus mares de desconsuelo, pero cada vez era peor, cada vez sentían cosas más inexplicables el uno por el otro, la vida de Xavier podía acabar cualquier noche de éstas, en una sesión de ciento cuarenta balas, en una explosión en la frontera del enemigo, en una botella de agua envenenada. La guerra que él peleaba era tan silenciosa y letal que si acababa con su vida probablemente ni él mismo se diera cuenta. Salen del club, Kika se acerca a su mercedez compressor y con la mirada le ofrece subirse a Xavier. A las ocho de la noche de ese mismo día Xavier se despierta instantáneamente en el cuarto inefable de Kika cuando suena su teléfono, extrañamente había descansado, se sentía un adolescente común luego de haber tenido horas de sexo con su amante luego de la salida del sol, Kika parecía un legitimo ángel de Boticcelli tendida de espaldas en el somier desordenado de sabanas negras revueltas, revelando lo generoso de sus curvas de encandilante blancura. Era el Alfa, imposible seguir a Kika, había que reportarse, su ilusión se había quebrado. Decide mejor no despertarla, pero ella desde su largo y pesado sueño de casi doce horas lo siente irse, lo siente cruzar la puerta y luego sus pasos en el asfalto de la calle, sigue durmiendo, pero no por mucho más.

jueves, enero 29, 2009

Evitando Grandes Logros

A medida que va caminando el tiempo sobre el asfalto, a medida que las gotas ligeras de la lluvia del verano caen una a una, pegándose en el gris insuperable, mi corazón va descendiendo, desde la cúspide nevada de la euforia de encontrarte hasta una suerte de campamento base que está muy por debajo. Una esperanza pierde sus múltiples formas en la privacidad de mi escritorio, frente a la estatua de tu cuerpo que mi mente no ha podido evitar materializar. Me doy cuenta que no puedo pretender que atiendas los delirios de un poseído que tiembla en el fuego mortal de un amor descabellado y sin condiciones ni reservas... casi ya sin expectativas...Ésta noche en las voces que hablan solo por la noche habrá función trasnoche y tu figura se repetirá infinitamente mientras sigo escuchando Piaf, pero esta ves es non je ne regrette rien la que desborda el plato del silencio sepulcral que hay en ésta bóveda de sangre que me limita profundamente y me impide ir corriendo a buscarte y no sé... creo que tampoco de esa manera encoraría el tesoro incalculable de tu voz que derrite el hielo de mi espíritu, ese maravilloso tesoro de todas tus células vivas, pero bueh, estaría bueno que se posteara uno el Señor N también, digo para variar un poco...

miércoles, enero 28, 2009

El Gris Letargo

Sí, hay más, hay más palabras dentro mío. Hay más palabras oxidadas y doloridas que brotan desde el fondo del aljibe desconchado que tengo en el pecho. Quién sabe hasta cuando tenga que lidiar con el gris letargo de la falta que me haces, reina mía. Ahora te vas, partes para volver dentro de un tiempo, te vas cruzando el mar, el pequeño mar que divide mis sueños de mis posibilidades, que divide ésta lucha perdida de la otra lucha perdida de que no estés tan cerca como ahora que estas lejana y permaneces en silencio haciéndome dar vueltas de carnero por el aire corroído de ésta soledad sin cerraduras que se posa sobre mis labios como una burla, como una triste risa de sal en mi boca enmudecida de estrellas. Para peor y un poco también en broma, no sé donde pasa un ómnibus que me lleve hacia las planicies de tu corazón de árbol de la vida, ni siquiera se si existe una línea que cruce los dos puntos donde nos encontramos ahora, acuarela de un bosque de ninfas, figura vertical de excelente diseño, pieza angular en el rompecabezas de mi alma atormentada de estrofas silenciadas por la distancia y por un olvido gomoso que a veces no queremos dejar. Que triste sería tener que escribirte siempre desde ésta posición de pirata perdido, cómo quisiera también escribirte desde tu propio balcón, o desde tu amanecer de sedas y de grama o desde el altar de mármol de tus ojos cerrados no sé... siento que estoy sin rumbo en el vasto universo de tu mente femenina y escorpiana. Quizas debá seguir anocheciendo, cada vez un poco más cerca del suelo, de la tierra, del final...

martes, enero 27, 2009

Otro Tonto Poema de Amor

Ahora la calma que precede al vendaval de tu pesada mirada de piedra joven, el silencio en mi alma que crea la vie en rose de Piaf, es bombardeado por el remoto susurro de una posibilidad, de la posibilidad de quitarme de encima al decaído y triste animal de tu ausencia. Voy caminando por los linderos de tu mente, voy delineando un amanecer lejano que es posible... pero vos estas detrás de una cometa blanca que se eleva en el encapotado cielo de buenos aires, yo estoy encallado en ésta ciudad mía, a la que no puedo renunciar. Todas las estrellas se erizan a la vez que yo acaricio el vacío de tus costas, gota de agua dulce, perla liviana de un atardecer de estrellas, agua como la del río en la fundación de macondo, podrás acaso escucharme?


lunes, enero 26, 2009

Todavía acá

La noche se presenta como una mano disuelta,
las sombras cálidas son de sudor y de tiempo.

Yo me voy dando vueltas por el suelo
mientras intento encender la vela de mis meditaciones.

Miro a través del cielo nublado,
veo la luna detrás de una manta de nubes.

Cada minuto es como colgar de una cuerda floja,
perdí la razón, hace mucho, por ese lugar en el aire.

Las flores encantadas de la noche silenciosa
sueltan su olor de brisa y de verano.

Yo me concentro en el pulso enloquecido
y me tiendo a la vera de tu respuesta.

Encontrarás en mí un páramo para decir tu nombre
donde todos los muertos creerán en tu voz.

El árbol somnoliento y hermosos del alba
se alza sobre las rocas sin aliento.

Yo con mis deidades de piedra
Yo con mis innumerables agujeros.

Yo con mis botas de siete leguas
donde pataleo en el pantano de tu ausencia.

yo con mis traumas de malos amores
yo con mi indecencia
yo con mis tartamudeos.

yo...
sin ella
y ella...

Todavía acá.

domingo, enero 25, 2009

Esa Gota Lenta

La tarde gris de enero silba una canción de graves nubarrones y ramas cantoras que arañan tiernamente el aire al rededor de mi boca. Levanto la cabeza entre el rumor profundo de las hojas que vuelan y miro el horizonte donde florecen los edificios de tu ausencia o lo que es peor, las naves, torres y espolones de una inseguridad que lastima donde pone la mano. En éste caso la mano se posa justamente en mi pecho, entristeciendo mi corazón pero avivando más allá del rojo vivo a su sangre salvaje, bordeándola a través del palacio de calamidades que es mi cuerpo con una fuerza totalmente inusitada, con una pasión irracional que amenaza los cimientos de una sobriedad ensombrecida por sus ojos de antiguo ser duradero. Ahora me encuentro maniatado, viendo como surge tu silueta de humo frente a cada uno de mis textos, inevitable, permeandote por los muros de mis exacerbados deseos y acabando expuesta al sol gris y lejano de mis versos, que te encuentran por todos lados, sin siquiera buscarte, que te toman del cuarto de hotel de tu piel y te traen sin que te enteres a ésta sala perdida de mi amor secreto. Debe haber una ruta que me lleve al melódico retiro de tus brazos, un camino que espinos y zarzas por el cual pasaré sin miedo cuando logre ver el pico dorado de tus montañas nubladas. Allí andaré acampando entre los lobos del destino, con la idea grabada a fuego en las piedras lentas de mi mente y con el corazón en la mano, dispuesto a ponerlo en altar de tu fiebre para forjar un circulo donde el tiempo pase absolutamente diferente.

viernes, enero 23, 2009

Diez años después :: Los Rodríguez




Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar,
No te olvides que soy distinto de aquél pero casi igual.

Si la casualidad nos vuelve a juntar diez años después
Algo se va a incendiar, no voy a mostrar mi lado cortés.

Aquello fue un gran punto de partida,
Pero a la vez qué fácil que se olvida.
Diez años después quién puede volver atrás.
Estamos en la tierra cuatro días
Y el cielo no me ofrece garantías:
Diez años después mejor volver a empezar.

Si tu credulidad se deterioró en algún lugar,
No te olvides que soy testigo casual de tu soledad.

Si diez años después no estamos igual, qué le vas a hacer.
Otros diez años más y luego, empezar juntos otra vez.

Aquello fue una linda primavera
Pero fue solamente la primera.
Diez años después el tiempo empieza a pesar.
Me quedan balas en la cartuchera
Pero te guardo siempre la primera.
Diez años después mejor reír que llorar.

Una carta te di que nunca escribí, que nadie leyó.
Hoy, diez años después, todo sigue igual, nunca te llegó.

Dentro del corazón, al día de hoy, no queda lugar.
Si perdí la razón, no fue por amor, fue por soledad.

La vida es una gran sala de espera,
La otra es una caja de madera.
Diez años después mejor dormir que soñar.
No se puede vivir de otra manera,
Porque si no la gente no se entera.
Diez años después quién puede volver atrás.

Diez años después, mejor decir que callar...