sábado, septiembre 29, 2018

Cantos rodados

Abandonar sería vacío
Espuma de río alzada por el aire
Forma fugaz de constelación
Palacio que perdiéndose
Amanece todavía erguido

Baile de horas y semanas
Licuadora a todo dar
Se hace líquido el domingo
Aún antes de empezar

Olas gigantes
Ranchos delirantes
En playas perdidas
Monstruo marino
Agazapado entre corales

Todas las ventanas
Apuntan al cielo
Dolor que se desdibuja
En incontables desiertos.



viernes, septiembre 28, 2018

Cartita

Qué pasaría si no dejo de imaginarme tu sonrisa? Si cada día que pasa, mi sangre va cada vez más rápido cuando pienso en tus ojos mirando los míos... Si entre los últimos sueños de la mañana apareciese otra vez la blanca palma de tu mano. Qué pasaría si no puedo parar de buscar el tiempo y el lugar dónde vernos, entre serpentinas de festival, cerveza fría o estrellas de primavera. No voy a mentir diciendo que no tengo un poco de miedo, que mi corazón en desuso no guarda fantasmas de heridas viejas y un rancio temor de despedidas. Prefiero decir solamente "sí", y abandonarme a lo que pueda pasar, a seducir otra vez la casualidad y jugarme la última ficha, como si nada importase. Prefiero los ojos de corazón, la lentitud que los pasos se apropian para ir recorriendo un camino que se me antojaba casi imposible. Prefiero descubrir sin ayuda, el talle fino de tu cintura, la niebla pálida de tu vientre, la hora verdadera de un beso imprevisto, una mirada a muerte y una caricia a vida. Tal vez mañana, o capaz otro viernes. 

martes, septiembre 25, 2018

El perro

El perro, en melancólica resignación, es rehén del tiempo, aunque no parezca importarle en absoluto. Aunque la brisa de primavera apenas lo roce, tendido con la mirada ausente, está siendo amasado por el tiempo mismo de la eternidad. Su mente vacía, su país de huesos cansinos y escozor, su nobleza animal y su aliento tibio, parecen blindados ante las humanas preocupaciones. Sin embargo caza, corretea, ladra ante desconocidos peligros, sombras movedizas, insinuaciones gatunas o cascos de caballo, chasqueando en el pavimento. Ahora espera el ocaso, o el ocaso espera su encuentro, cuando sea la hora en que salgan los primeros murciélagos, cuando la luna llena se abra paso en la inmensidad del cielo para iluminar la noche, y el perro la va a recibir, con su espíritu desnudo, con sus ojos viejos, echada sin apuros sobre un tierno colchón de trébol. 

viernes, septiembre 21, 2018

Transparente

Postal con alejamiento
Impera en la madrugada
Noche chapón callado
Susurra milagros quietos

El ave nadará su sombra
Haciendo una reverencia
Los perros cuidarán sus muertos
De la nevada transparente

Hay todavía una hoja blanca
Resistiendo el dolor del tiempo
Vestirá retazos de noche y vino
Para no morirse de ausencias

Allá se sigue yendo el río
Hacia la quebrada insondable
...Yo me levanto a escribir

Manchado de luna y sueño. 

miércoles, septiembre 19, 2018

Agua corriente

Llueve y se empapa de a poco, la convocatoria de su abrazo. Fantasma que, siempre escurriéndose, se hace a veces, demasiado presente. Las dos de la mañana me sumergen en un bálsamo perfumado de hierro y de pasto. El aire finito y cargado por la humedad, se superpone al temblor de mis entrañas, por ahí me sale un canto, una caléndula rebelde que se arrima al silencio y se duerme. Goteras cortinas, largas hileras de susurros que se fugan hacia la inmensidad. El cosquilleo me da caza, sin sorpresa, cuando estoy revisando mis propias fotos, con lo que imagino son sus ojos. Veo su sonrisa, igual que la rosa negra y naranja de Palermo, oigo su carcajada que espanta a los gorriones y a mi paz; huelo su lengua misterio, recuerdo de tarascón y zarpazo. Revivo en mi cama, antártica y desértica, el ardiente fluido de sus abismos secretos. Sobre la punta de mi dedo índice, laten todavía sus palpitaciones sollozantes, la prueba biológica que afirma que su ser fundido con el mío, produjo una potencia incalculable. Interferencia. Carencia de nombre. Necesidad de romper las pieles. Aferrarme con ternura y dolor, a su negra cabellera y dejarme balear por la profundidad de sus pupilas, subiendo como negros relámpagos hacia mi ingenuidad de amante desgarrado, que la recibió y la volvería a recibir, con espanto y alegría incalificable. Desangrado de amor sin lógica, herido de melancolía, huérfano hasta nuevo aviso, de su abrazo lleno de palmeras. 

martes, septiembre 18, 2018

Ave de paso :: Enrique Càdicamo

" a M.V.T."
Ha llegado el momento, querida
Se ausentarme quien sabe hasta cuándo
En mis labios se asoma temblando
Una mueca que dice el adiós

Adiós
Muñequita de cobre
Muchacha morena
Tu amor tropical
Exhala en mi alma
Su brisa salobre
Como una canción
Sentimental

Mi destino es andar en la vida
Hice mal en soñar a tu lado
Se ha teñido ese cielo rosado
Al conjuro de darte éste Adiós

Perdona mi promesa, morena
Olvidá mi locura de amarte
Buenos Aires me obliga a dejarte


Y bajo esos cielos con vos soñaré...

lunes, septiembre 17, 2018

Noche de ensayo y caminata

El mundo, alfiler que apura, noche primavera en Paso Molino. Un destapar de lechuzas y ratas, que puede ser y será, alquimia de pájaros y renacer inesperado. Se ve que cada noche de sábado, debo soñar con alguna mujer que quise. El resto es jarabe y arcaico pericón sobre el viaducto, o almácigos de sauces, huérfanos en la sedada quietud de un jardín; Montevideo es un grito. Feroz nubarrón de humedades y circos que la historia ha querido borrar. Corredor antiguo. Flor del conventillo y secreta oración bajo las sábanas de una niña piscina con ojos como pozos. Perfume pobreza, viaje de eterno azar hasta muerte de gota por los pretiles. Quise desexplicar el mundo, y terminé conociendo a la mamá religiosa de un amigo bohemio, en la medianoche que la murga organiza, bajo el alcohol y el licor de otras mil canciones de fiesta. Nadie escapa del radar, nadie espera más violetas en la inoportuna piedad de la madrugada. Nadie dira "victoria", porque el tiempo de "se duerme" y de los Patos del 2015, se ha desvanecido, entrgándose al abandono sin mejor defensa que el sueño vago de un sábado a la noche. Sin más dolor que el de un "la quise tanto" que a más tardar, se morirá antes que el alba corte el cielo de la calle Lanús.