domingo, diciembre 22, 2024
Pequeño mundo
viernes, diciembre 20, 2024
La araña corrió bajo la cama
martes, diciembre 10, 2024
Tres fuerzas
En los brazos de éste monstruo basculan dos planetas en perpetua tensión. Dos fuerzas complementarias que se repelen necesitándose, que se aturden en aparente antagonismo. Es el ser que los sostiene el que se halaga ante la deflagración de esos pétalos tan frágiles, cuyas declaraciones ostentan una impecabilidad que no soporta la más mínima rascada. Los dientes de la neutra fiera se exhiben en una sonrisa que va oscilando entre la sorpresa y la maravilla, mientras que a nivel del suelo todo parece cortado, herido de muerte por el puñal de una polaridad enloquecida y tenaz, que resistirá todo razonamiento y nos conducirá docilmente, y en fila india, hacia las fauces hambrientas e imposibles de saciar.
miércoles, diciembre 04, 2024
Círculos
Una sola vez se cerraron las puertas de aquel cielo, o tal vez fueron varias, pero bastó una para que nunca volvieran a abrirse. La clausura se hizo eternidad en los ojos del cuervo, y una máscara de huesos coronó la tumba de aquel abrazo. Ahora, otro año se extingue, porque al final de cuentas, es lo único que saben hacer los años.
Desorbitados los ojos, anclados los dientes en el polvo, heridos de vida los milagros de un amante sin balcones, se contempla el estallido del cristal definitivo. En este laberinto ya no juegan las agujas del reloj; solo susurran golondrinas de humo sobre crepúsculos que, iguales entre sí, enroscados como serpientes o títeres, se fugan lentamente hacia el horizonte
jueves, noviembre 28, 2024
Dos postales
Ayer tuve un duelo con el miedo y temblé, me retorcí y sudé. Pero entre gemidos y espanto, dándome la frente contra la oscuridad del espejo, el reloj finalmente aflojó la muñeca y retiró de mi gañote, la amenaza de su acero. Pude seguir, detener el dolor, oler la tranquilidad de la noche y respirar en una nueva transformación de mi propio ser.
sábado, noviembre 23, 2024
Este júbilo
Este júbilo tiene una cicatriz hecha con lágrimas, porque el aroma del aire celeste es diferente a la eternidad pero idéntico al tiempo. Ondean en el viento las banderas rasgadas por el uso, una herida tras otra y después el temporal. Quedan las cenizas de un amor desolador, murmuran los conjuros de veranos olvidados y, las cartas febriles que escribí sin casi masticarlas, se vuelven ésta noche, espejos en penumbras donde mis ojos parecen haber sido siempre de hielo.
miércoles, noviembre 20, 2024
Doble espacio
Baja la tarde y se hunde en tu recuerdo.
La mágica tragedia del olvido
palidece ante el milagro de recordarte.
El río nunca es el mismo.
Mi libertad vive herida por pausas de angustia,
bajo círculos de azufre colgados de la luna.
Memorizo las aristas de tu ausencia.
Ave de paso reflejada en mi espejo
para siempre.
Se abren los ojos de los jasmines
para abrazar suspiros y silencios
hechos de amables mentiras.
Bailan en ronda los demonios,
cantan los cuervos azules de la noche
mientras el horizonte de perlas
atropella la serenidad del alma.




